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27.6.10
, 17:30
⇨Volveré? Era de noche, y llovía como nunca había llovido. Yo corría sin parar, por aquel sentimiento extraño. Me detuve en la esquina, gire y me fije ambas direcciones, nadie, no distinguí a nadie a la vista, pero sus ojos seguían clavados en mi. Sabia exactamente quien era, su mirada... la percibía. Giré por ultima vez hacia mi espalda, y lo tenia ahí.. cara a cara. - Dime que no te iras.. que te quedaras junto a mi... para siempre- pidió entre jadeos, aferrándose con demasiada fuerza a mi, tomándome de los brazos. Frente a frente, sus labios tan cercanos como tan dulces. Aún con la poca luz de los faros de la calle, pude notar que como siempre se veía irresistible. - Tengo que hacerlo... debo crecer, amor- Le miraba a los ojos, para que comprenda que estaba completamente decidida y lo fuerte que puedo ser. Apretó sus ojos, y me aferro con mas fuerza a él, lo que no solo produjo en mi dolor físico. Por suerte no logro ver mi mueca de dolor, si lo hubiese notado se hubiese apartado un poco. No estaba en mis planes alejarme de el en ese instante. - No me amas? Ya no me amas? - Te amo, y nunca amare a nadie así pero.. - Dime, cual es tu excusa esta vez.. sabes que no tienes mas salidas... Si lo sabia bien. Y eso hacia a mi respiración acelerase repentinamente. Ambos hablábamos entre jadeos. - Déjame ir, tengo que... - solté pocas palabras, y ninguna respuesta. - Respondeme...- me obligo en tono bajo y si no decía algo rápido gritaría por desesperación, le conocía demasiado ya. Aproveche el instante justo es que sus brazos se deslizaron hacia abajo, soltándome por unos minutos. - Adiós, te amo- me despedí por ultima vez y me di media vuelta. - Podrías al menos dejarme con las esperanzas de volver a verte... Su pedido era lo único que podía cumplirle esta vez, no quería dejarle de tal manera, y este me ayudaría en algo. Me volteé hacia él, por ultima vez. Tomó mis mejillas con sus manos y me acercó a él lentamente. Me besó, como nunca me había besado. su sufrimiento estaba plasmado en el. Pero como por arte de magia fue desapareciendo aquel sentimiento. Por último me dejó respirar y dijo. - Dime que volverás, aunque mientas, dime por favor que volveras... - Lo haré.. Y abrí mi camino a un destino completamente nuevo, diferente con una falsa mentira de dos palabras. Etiquetas: a minific |